Feliz 2012
Una diplopía me está impidiendo dedicarme al blog lo que quisiera, el descanso ocular se impone.
Sólo comentaros que está siendo un lujo disfrutar del canto de Diana Damrau y Juan Diego Flórez en la nueva, y un tanto aburrida, producción de Linda de Chamounix.
El año empezará con un concierto conmemorativo de los 50 años del debut de Montserrat Caballé en el GTL, espero que sea una noche llena de sorpresas.
Seguro que 2012 tendrá muchas sorpresas operísitcas esperando que las disfrutemos.
¡Feliz año a todos!
Philippe Jarousky, concierto Händel
El pasado viernes debutaba, finalmente, el contratenor francés Philippe Jaroussky en el GTL con un programa oficial dedicado íntegramente a Händel.
Obtuvo lo que se puede calificar de éxito ya que la sala ofrecía un casi lleno y el público aplaudió y braveó a Jaroussky con ganas.
Jaroussky no tiró del catálogo más trillado y ofreció arias menos interpretadas en concierto pero no por ello menos interesantes, por ejmplo no cantó el archiconocido Scherza infida de Ariodante.
Ofreció en total ocho arias, cuatro en cada parte. Se reservó las más brillantes para los finales de cada parte, Con ali di constanza de Ariodante y Come nubbe che fugge del vento de Agrippina.
Todas ellos las interpretó en su tono justo dió muestras de su gusto musical y buen hacer que convencieron completamente al público que se lo agradeció con aplausos y bravos.
El éxito se vió amplificado por el exquisito acompañamiento de la Freiburger Barockorchester, que sonó concisa, brillante y conjuntada en todo momento.
Al final Jaroussky ofreció tres bises: Alto giove, de la ópera Polifemo de Porpora y otras dos arias de Händel, Venti turbini de Rinaldo y Ombra mai fu de Serse.
En resumen un estupendo concierto y esperar que Jaroussky vuelva pronto a pisar el GTL quizá para alguna ópera de Händel.
El único pero es el empeño del público liceísta de aplaudir cada vez que la orquesta baja los brazos. Los aplausos al final de todos los movimientos no es para dejar al público en buen lugar. Una pena porque parece que los esfuerzos por la dirección del teatro en repartir el programa del concierto de forma gratuita parece que no sirven de mucho.
Der Rosenkavalier, La Scala

El lunes de la semana pasada, 10 de Octubre, fue mi primera vez en La Scala. Coincidía con el aniversario del nacimiento de Giuseppe Verdi pero fue Der Rosenkavalier de Strauss, lo que no deja de ser curioso.
Un peso importante en la toma de la decisión fue que la dirección musical estuviera a cargo de Philippe Jordan, actual director musical de la ONP y futuro director de la Filarmónica de Viena, porque lo demás era prácticamente el mismo reparto y producción que ya comenté en Diciembre del año pasado en el Teatro Real.
La verdad es que fue todo un acierto porque el sonido cohesionado y muy bien definido que escuché de la orquesta titular de La Scala desde las alturas de la segunda galería merecieron la pena. Yo diría que en este aspecto mejoró respecto a las funciones del Teatro Real.
También me sorprendió agradablemente la soprano canadiense Jane Archibald, como Sophie.Tiene una bonita voz de ligera, que en ocasiones recuerda a la Damrau pero sin la luminosidad de ésta, la voz es joven y fresca, ideal para interpretar el papel.
Peter Rose como Ochs, no estuvo especialmente brillante, en el último acto se anunció se continuaría cantando a pesar de sufrir una faringitis.
Marcelo Álvarez interpretó el cantante italiano sin la comicidad que requiere esta producción. En mi opinión estuvo correcto pero recibió una buena ovación por parte del público escalígero.
Joyce DiDonato me pareció más madura y segura como Octavian, como si ya le hubiera tomado la medida al personaje. Estuvo francamente bien en los dúos con Jane Archibald.
Anne Schwanewilms estuvo bien en general, yendo de menos a más. Excelente en el trío final donde la Archibald y la DiDonato ayudaron a alcanzar la excelencia.
Al final ovación para todos los intérpretes, en especial para Joyce DiDonato y Philippe Jordan.


