A raíz del estreno de la producción de Carsen de Candide en el Théâtre du Chatelet esta operetta de Leonard Berstein ha vuelto al candelero.
Durante la overtura de Candide hay un tema que más tarde se desarrolla como un aria, Glitter and Be Gay. Se trata de una de las arias con más retos para una soprano ligera. El aria tiene cuatro Mi bemoles (dos de ellos staccato) y varios Dos y Re bemoles sobreagudos. Y los retos no son sólo musicales, también lo son dramáticos ya que requiere cierta comicidad.
Barbara Cook (la primera en interpretar Glitter and Be Gay, la estrenó en Broadway para nunca más volverla a cantar) comentó a June Anderson que la parte más difícil del aria, dejando de lado las exigencias del registro, eran los “Ha ha hahahaha”.
Barbara Cook: It was terrible how nervous I was. I’d been singing stuff like “I’ll be loving you always,” and here I was singing Cunegonde. You know what else is hard with that thing? Lenny insisted on the “Ha-ha-ha”s really being “Hha-hha-hha”s. No “Ah-ee-ah-ee-ah”s but “Ha-ha-ha-HA-ha-ha”s. And I was never, never able to do it the way he really, really wanted it done. He wanted the…
Renee Fleming: You mean the aspiration?
Barbara Cook: Oh, that. I did do that. But what he wanted was the syncopation. So it would have to be [speaks, beating time], “Ha-ha-hahahaha. HAhahahaHAhahaha.” You try that on for size. That’s hard, because you are losing all that air.
La Dessay es una de las pocas cantantes que incluye Glitter and Be Gay en sus recitales. Si se canta bien es una excelente pieza de presentación para una buena soprano ligera ya que se muestra en una única pieza todo el poderío vocal de la cantante.
La Dessay interpreta Glitter and Be Gay, de un concierto en Glyndebourne de 1997.
La Dessay empezó a tener problemas de voz, en la temporada 2001-2002, que la obligaron a cancelar varias funciones. Estos problemas parecían superados, tras la operación de una cuerda vocal, después de su espectacular concierto con orquesta en París en 2003. Después pasó otra temporada sin actuar y tras pasar por el quirófano, la Dessay volvió de nuevo a los escenarios a mediados de 2005, con más energía que nunca.
Habrá quien diga que quizá ha perdido algo de la parte alta del registro y que ahora es más una soprano lírica ligera que soprano ligera, lo cierto es que se atreve a cantar Glitter and Be Gay y que supera la prueba con éxito.
La Dessay interpreta Glitter and Be Gay de Candide en la ceremonia de los premios Victoires de la Musique Classique, del pasado 28 de Febrero.
Ver Las castañuelas de Christa, Diana Damrau canta Glitter and be gay





Hola Mei. Edita Gruberova la canto en un precioso recital en el Liceu, quizás su mejor actuación, según mi opinión, en nuestro teatro. Corría el año 1992
Ximo, me tienes que decir qué te ha parecido la Dessay en el Glitter and Be Gay. ¿Cómo la ves?
Bueno Mei, me gusta y mucho, como siempre. Si, es posible que tenga algunas dificultades que antes no tenía, pero a parte de las operaciones que le han tenido que hacer para solucionar los problemas con los nódulos y el riesgo que supone para una cantante que basaba su carrera inicial en la zona estratosférica, digamos que su clase y su “locura” permanecen intactas. Su Hamlet del Liceu, después de la primera operación, fue un ejemplo clamoroso de su categoría, clase y virtuosismo. Este Glitter and Be Gay es más “normal” que los que hacía en sus inicios, pero que más da. Los buenos cantantes siempre serán buenos cantantes. Un conocido la ha visto ahora en Viena y nos ha comentado que nos es ni sombra de lo que era, yo francamente lo dudo, pero su repertorio también ha cambiado. Esperemos disfrutar de su Manon, obra que no requiere en absoluto una ligera, ni tan siquiera una lírico ligera, y donde la zona central es tan importante.
Espero que sea suficiente, ¿no?
Bona nit
Ximo, me cuesta creer lo que dice tu conocido de la Dessay teniendo en cuenta las estupendas Filles du Régiment del ROH con JDF…
Pués creo que era precisamente en la Fille du Regiment. Seguiré investigando. Aunque te contaré un secreto:
Este conocido es muy Gruberoviano y tiene sus fílias y fóbias como todos, y a vesces dice unas cosas que no me atrevo a contarlas ahora, quizás la quería muerta (artisticamente hablando claro) para no hacer la más mínima sombra a The Queen. Vete tu a saber, pero en cualquier caso la Dessay de ahora no es la del inicio, lo que no quiere decir nada en concreto y menos en negativo.
Bon diumenge!!!
Pues según la agenda de la Dessay las tandas de La Fille du Régiment de Viena empiezan el 1 de Abril…
Tengo que rectificar. El conocido es vienés pero la ha visto en Londres, con lo cual estamos hablando de las mismas representaciones. El conocido ya te he comentado que es muy particular, aunque lleva mas ópera en las espaldas que tu y yo juntos. Esta tarde te comento lo que opina de JDF. De la Dessay dice que tiene un centro y un agudo esplédidos, pero que de los sobreagudos ya no queda nada.
De Viena comentó que a Cura lo han puesto a caldo, pero eso es otra guerra, que si es necesario, ya iremos abriendo, o no.
La Dessay ya hace tiempo que quiere dejar la estratosfera canora. Así nos lo manfestó cuando le entregamos el premio de mejor cantante de la temporada según el parecer del colectivo del cuarto y quinto piso. “La fille du regiment” o “La figlia del regimento” es para una voz de soprano lírica y debe cantarse como lo hacía la Freni y, anteriormente, Margherita Carosio. Alcanzar la estratosfera ligera como la Sills, la Sutherland, la Gruberova, la llorada Ruth Welting, la misma Dessay de sus comienzos, es muy espectacular y loable, pero no hace sino comprometer a las sopranos que se acercan a ese rol. Por lo visto en determinada función del ROH no coronó la Dessay los sobreagudos esperados con la pulcritud y seguridad que el público espera y de ahí la desilusión de algunos.
Claro que cuando haga la “Manon” al GTL como no de el re de “Cours-la-Reine” que todo el mundo espera, que no está escrito y que la Victoria dió en única ocasión en la grabación comercial y se negó a repetir, ya puede preparase. Esto pasa por acostumbrar mal al público que siempre pide y quiere más.