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Parsifal, #57

No se podía pedir más para celebrar la 100 función de Parsifal en el GTL. El pasado domingo fueron muy pocas cosas las que no funcionaron a la perfección con lo que disfruté de un gran espectáculo.

El mérito en gran parte es la magnífica producción de Claus Guth que consigue ofrecernos un Parsifal dinámico. La escenografía es un decorado giratorio de dos niveles por donde transita Parsifal en su viaje de descubrimiento del Grial.

Guth traslada la acción al período de entre guerras y la sitúa en un sanatorio, de esta forma los caballeros del Grial se convierten en convalecientes a la espera de la mejora que pueda otorgarles el Grial.

Lo primero que vemos en escena, durante el prólogo es la escenificación de la pelea entre Klingsor, Amfortas y Titurel. La última escena de la producción es la escenificación de la reconciliación entre Amfortas y Klingsor.

En esta producción Guth se permite la licencia de que Kundry no muera en el tercer acto y pueda buscar su camino con su salida de escena con una maleta.

Klaus Floria Vogt puede que no sea el hendeltenor que requeriría Parsifal pero la visión que ofrece Guth de los personajes desde el punto de vista dramático, haciéndolos más terrenales, no requiere un héroe por lo que Vogt se ajusta al papel. Me parece una decisión acertada ya que es un buen cantante y a mí me gustó.

Anja Kampe, resultó una magnífica Kundry. Su voz es oscura con los graves bien definidos, quizá sufrió en algunos momentos en la zona más aguda pero a pesar de todo llevó bien el papel. Estuvo muy bien durante el segundo acto.

Hans Peter König estuvo excelente como Gumermanz con su brillante voz de bajo. Alan Held fue un doliente Amfortas y estuvo bien durante toda la función.

La sorpresa de la noche fue Ante Jerkunica en el papel de Titurel me gustó mucho. Su voz de bajo profundo aportó la autoridad que requiere el rol.

John Wegner como Klingsor fue el menos brillante de los cantantes, me pareció que no estaba al mismo nivel que el resto del reparto.

El coro masculino estuvo brillante, siguiendo su linea habitual, en cambio el coro de mujeres no sonó tan bien.

La orquesta sonó titubeante en el metal al principio aunque al final logró un sonido bastante limpio. Michael Border consiguió que la orquesta sonara bastante bien.

Al final ovaciones para todos, especialmente para la Kampe, Vogt y König.

Guth fue levemente abucheado pero los bravos mayoritarios los taparon. A veces parece que los abucheos castiguen al regista por su nombre y no por su obra.

Intentad no perderos estas funciones, la producción vale la pena.

Ver Parsifal, primeras impresiones y Parsifal en imágenes

Lohengrin, DOB

Ayer asistí a la función de Lohengrin en la Deutsche Oper Berlin (DOB). En esta función hubo un cambio en el reparto de la premiére ya que Kristinn Sigmundsson fue substituido por Hans-Peter König como Heinrich.

La representación incluía varios puntos de interés. Uno de ellos era la intervención de Waltraud Meier como Ortrud, otro era repasar el estado vocal después del decepcionante Tristan de Ben Heppner en la ROH el pasado Octubre.

Por lo que respecta a la Meier tengo que decir que es en este papel donde me ha gustado más, quizá porque la tesitura del rol hace que no se le presenten los problemas que tienen otros, como por ejemplo Isolde, y de esa forma no se ve obligada a emitir sonidos forzados. La verdad es que estuvo muy bien en toda la función, especialmente en el segudo acto donde tiene su intervención más importante. Hay que decir también que de potencia vocal todavía está en buena forma porque se la oía muy bien en todos los concertantes.

En cuanto a Heppner me temí lo peor en su primera intervención en el primer acto que presagiaba un canto parecido al del Tristan de Londres. A pesar de todo consiguió controlar los agudos y dar algunas buenas notas pero en In fermen land del tercer acto naufragó un poco, rozando el galleo en un paso del centro al agudo. Veremos cómo estará en Mayo cuando cante en el GTL Pikovaia Dama. La verdad es que no tengo muy buenas sensaciones.

Ricarda Merbeth fué una buena Elsa, aunque quizá un tanto ligera para el papel. Tuvo muy buenos momentos, en especial en el segundo acto con Ortrud. A la Merbeth ya le escuchamos al inicio de la temporada del GTL cantando en el concierto dedicado a Szimanovsky, de la que no hice crónica. Me pareció con una voz bonita y muy segura en sus agudos.

La sorpresa de la noche fue Eike Wilm Schulte como Telramund. El veterano barítono pudo, y cómo, con el papel sin pestañear. Se le escuchó una voz muy potente y segura. La verdad es que junto a la Meier hicieron un segundo acto antológico. Para mí fue junto a la Meier lo mejor de la noche.

Hans-Peter König fue un Heinrich contunde, con poderío vocal pero un poco brutote en lo interpretativo.

La orquesta tituar del teatro estuvo bajo la dirección del danés Michael Schønwandt. Consiguió que la orquesta sonara homogénea y a pesar de que ofreció una visión muy enérgica de la partitura supo controlar perfectamente los momentos más sutiles sin perder el equilibrio.

La producción es del año 1990 y es de un estilo clásico. No vemos al cisne pero en los momentos clave un juego de luces e hilos que nos recuerdan el batir de unas alas nos evocan el cisne. Creo que éste es el hallazgo de la producción, el resto es bastante aceptable.

Dejo para el final la excelente interpretación del coro. Sólo por esos coros ya merecía la pena pegarse el viaje a Berlín.

Al final ovaciones para casi todos, menos para Heppner y grandes ovaciones para la Meier y Schulte. También se llevaron su buena ración Schønwandt y los coros del teatro.

En definitiva un auténtico lujo escuchar a en la DOB a Waltraud Meier es un tanto raro ya que su casa es la Sataatsoper Berlin (UDL). Allí las ovaciones son más sonadas porque, a parte de ser más pequeño el teatro, el suelo es de parquet y en la UDL se aplaude y patalea. En la DOB esto no es posible porque el suelo es de cemento, cosa de la modernidad del teatro.

Y esta tarde, a las 18:00, Agrippina en la UDL. Una Agrippina que ha causado mucha expectación, desde hace días están que no hay entradas para las funciones que restan. Quien tenga interés puede escucharla por internet ya que se retransmitirá en diferido la función del estreno del 4 de Febrero por Kulturradio a las 19:30.

Diario de un desaparecido / El castillo de Barbazul, #28

Aunque cronológicamente hablando el domingo estuve antes en el GTL que en el Palau la crónica sale después. La verdad es que me apetecía contar más sobre lo que pasó en el Palau.

Si bien en el ensayo el espectáculo, especialmente El Castillo de Barbazul, la produción me pareció muy interesante la revisita me puso de manifiesto que el goce completo del espectáculo depende mucho de dónde tenga uno la butaca. Lo que me pareció bien desde el tercer piso en el tramo central pero ladeado no fué lo mismo desde el lateral, que no extremo, del tercer piso.

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Foto: GTL / Antoni Bofill

Cómo ya comenté sobre el ensayo en El Castillo de Barbazul se hace uso intensivo del vídeo y de las proyecciones. Eso está bien cuando no deslumbran al público que asiste a la sala. La única zona que pareció que quedaba libre de deslumbramientos es del cuarto piso para arriba, sería la zona recomendable para disfrutar en su plenitud de un espéctaculo muy bello e interesante desde el punto de vista escénico.

Después de pensarlo un par de días creo que lo mejor ha sido la orquesta, muy bien dirigida por Josep Pons, que a pesar de lo intrincado y denso de ambas obras ha sonado compacta y consistente en todas sus secciones.

De todas formas sigo pensando que pensando que el emparejamiento de estas dos obras es algo arbitrario, aunque ambas tengan en común las relaciones de dos parejas, eso sí, bastantes distintas.

La primera pareja la formaban el tenor Michael König y la mezzosoprano Marisa Martins. El primero me convenció pero la segunda no tanto. A la Martins la volveremos a ver en el Real para los Trancredi, en un papel menor (menos mal), ya que hace las dos versiones, Venecia y Ferrara.

La segunda pareja estaba compuesta por el barítono Willard White y la soprano Katarina Dalayman me han parecido ambos buenos. Aunque quizá el papel de Barbazul hubiera ido mejor una voz más potente y fresca. La Dalayman como Judith me ha parecido bien, aunque quizá hubiese preferido escuchar mejor a una mezzosoprano, tal como se hizo en el estreno en la ONP.

A pesar que a los habituales del turno T les gustó mucho el espéctaculo la respuesta del público, a mi entender, fué muy fría.

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