Salzburgo 2010

11 11 2009

La programación del Festival de Salzburgo del próximo año ya está disponible. Este año el lema del festival es Donde Dios y el hombre colisionan.

En cuanto a las óperas a destacar el estreno de Dyonisus de Wolfgang Rihm basda en los Ditirambos Dionisíacos de Friedrich Nietzsche. La puesta en escena correrá a cargo de Pierre Audi. Esta obra se ha escrito teniendo en mente a la soprano alemana Mojca Erdmann, fichada en exclusiva el pasado verano por el sello Deutsche Grammophon.

En Roméo et Juliette compartirán escenario Anna Netrebko y Piotr Beczala. Rolando Villazón, la anteriormente previsible pareja en el escenario de Anna Netrebko, únicamente ofrecerá un recital acompañado por la pianista francesa Hélène Grimaud con un programa dedicado a Robert Schumann, Manuel de Falla y Fernando Obradors.

Edita Gruberova será Norma en la ópera homónima y esta vez Adalgisa será Joyce DiDonato que vuelve al festival después de su debut el año pasado.

El reparto de Elektra es muy atractivo con Waltraud Meier, Eva-Maria Westbroek y René Pape en los papeles principales bajo la dirección de Daniele Gatti.





Tristan und Isolde, UDL

31 08 2009

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Como todos los años la Staatsoper de Berlín (UDL) es de las primeras de empezar la temporada. Además últimamente, bajo el lema Oper für Alle y el patrocinio de BMW, aprovecha la ocasión para poner al alcance de todos el estreno realizando una proyección en la Bebelplatz, adyacente al teatro, de entrada libre. Al día siguiente también hay un concierto en directo en la misma plaza con la Staatskapelle, la orquesta titular de la UDL, bajo la dirección de Daniel Barenboim.

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La función inaugural del pasado sábado 29 de Agosto, al igual que el año pasado, fue Tristan und Isolde. En lugar de los anunciados Katerina Dalayman y Robert Gambill en los papeles principales tuvimos a Waltraud Meier e Ian Storey.

Ian Storey es un Tristan más solvente que el de Robert Gambill, por lo menos en esta función estuvo bien durante toda la función. Cantó al mismo nivel sin reservarse para llegar al tercer acto. Aunque su voz no es ni muy grande ni demasiado bonita es capaz de ofrecernos un Tristan más creíble que otros tenores a los que se les nota más el esfuerzo y el desgaste durante la función.

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Waltraud Meier también estuvo muy bien en este papel que domina a la perfección tanto en lo musical como en lo dramático. La verdad es que me pareció mejor en esta función que en la Isolda del Teatro Real de hace un par de años. De todas formas prefiero a Katerina Dalayman en este papel.

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La MeierStorey formaron una pareja más equilibrada que la del año anterior y el dúo del segundo acto estuvieron muy bien.

Roman Trekel interpretó a Kurwenal, estuvo bastante bien pero fuerza demasiado la emisión, es de aquellos cantantes que piensas que le van a reventar las carótidas.

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René Pape como Rey Marke fue un lujo total, al igual que sucedió en Madrid imprimió majestuosidad al papel y logra emocionar en el tercer acto.

La Staatskapelle bajo la dirección de Daniel Barenboim es toda una experiencia wagneriana. Escuchándoles durante toda la obra no surge nada cuestionable, sólo pensar que lo que estamos oyendo es la mejor manera de interpretar esta obra. Todo fluye de forma homogénea sin tensiones entre los diferentes grupos de instrumentos bajo la atenta batura de Barenboim.

Al final grandes aplausos para todos, especialmente para la Meier y Pape ídolos locales, y para la Staatskapelle y Barenboim. También recibieron los aplausos del público que aguantó estoicamente, lluvia incluida, toda la representación ya que salieron a saludar en el entarimado de la Bebelplatz.

En cuanto a la parte extramusical de la función sólo comentar que a pesar de que el evento llevaba el lema Oper für Alle a la entrada del teatro había una entrada especial, imagino que para los invitados del patrocinador.

El pasado sábado, con invitados y espectadores no habituales, se vivieron momentos de desconcierto que los acomadadores del teatro arreglaron como pudieron. En este teatro es habitual que se ocupen las butacas que están vacías por público una vez que han sonado los timbres. Ayer los invitados que llegaron tarde forzaron muchos movientos en el partio de butacas, algo que es la primera vez que veo en este treatro.





Parsifal, UDL

8 03 2009

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El pasado viernes, 6 de Marzo, tuvo lugar la primera función de Parsifal en la UDL. Después de saber que René Pape se caía del cartel me confortó saber que el papel de Gurnemanz recaía sobre el bajo finés Matti Salminen.

Antes que nada decir que una de las razones principales para el desplazamiento a Berlín para el Parsifal inicialmente previsto no fue sólo el impresionante reparto, inicialmente sin Plácido Domingo, también influyó la presencia en el podio de Daniel Barenboim.

A mi entender Daniel Barenboim es el director que, en la actualidad, mejor dirige Wagner. Digo esto sin haber tenido el gusto de haber escuchado en directo a Christian Thielemann, pero es que ir a Bayreuth me parece un sacrificio demasiado grande teniendo Berlín con la Staatskapelle y Berenboim a tiro de piedra.

Creo que la crónica de esta función debe iniciarse comentado la dirección de orquesta de Barenboim. El preludio del primer acto ya me dejó clavada en la silla y con la piel de gallina. La música del preludio es etérea y además había que sumar la conjunción de la orquesta siguiendo la batuta de Barenboim.

Los metales sostenían las notas como un solo hombre sin desfallecer en ningún momento. Los silencios marcados por el maestro añadían dramatismo y la audiencia, cómplice, escuchaba sin pestañear, concentrada en la música, consciente de que estaba disfrutando de un Wagner de excepción en lo música. Tal era la concentración del público que al final del primer acto se produjo un largo silencio de recogimiento antes de aplaudir.

Como  no podía ser menos Barenboim y la Staatskapelle fueron braveados por el público al inicio del segundo y tercer actos.

Los cantantes también estuvieron a gran altura. Matti Salminen estuvo muy bien como Gurnemanz. La verdad es que no noté ningún problema en los agudos. Hanno Müller-Brachmann, como Amfortas, y Andreas Bauer, como Titurel, estuvieron muy bien en sus respectivos papeles.

Waltraud Meier fue una Kundry convincente. Rodeada por cantantes todos muy altos, Plácido Domingo incluso parecía más bajo de lo habitual, parecía incluso más frágil y más vulnerable. Estuvo muy bien en el segundo acto en su vano intento de seducir a Parsifal.

Plácido Domingo como Parsifal nos volvió a mostrar su estupenda voz central que en el tercer acto, al ser la parte más aguda, más heroica, se mostró insuficiente. Quizá lo más flojo, aun sin estar mal, fue su escena con Kundry del segundo acto. Las muchachas flor del segundo acto también estuvieron muy bien.

Durante toda la función apareció la concha del apuntador, me hizo sospechar que estaba allí para Domingo que tuvo algunos problemillas con la letra de la ópera.

La producción de Bernd Eichinger, que usa muchos elementos propios del cine, como las proyecciones que se usan durante toda la función, me gustó. En ella cada acto se situa en épocas diferentes denotando el avance del tiempo. En algo debió inspirarse Lluís Pasqual cuando concibió su producción de Tristán e Isolda de la pasada temporada del Teatro Real. Personalmente me quedo con el original.

Al final ovaciones, bravos y pataleos para todos los protagonistas con todo el teatro en pie. Será una noche difícil de olvidar.





Domingo & Meier cantan Wagner

7 03 2009

Desde un húmedo y frío Berlín os dejo el recuerdo de la estupenda Die Walküre que pudimos presenciar la temporada pasada en el GTL.

Los grandes responsables de la noche mágica que muchos recordaremos mucho tiempo fueron sin duda los cantantes.

Escuchemos a Waltraud Meier y Plácido Domingo en el Winterstürme del primer acto.

Vídeo de villazonistasliceu.

René Pape completaba el reparto de excepción de esta Die Walküre.

El mismo reparto estaba previsto esta temporada para las funciones de Parsifal en la UDL bajo la dirección de Daniel Barenboim. No sabemos si a causa del éxito de las funciones liceístas ya que inicialmente estaba previsto otro cantante para interpretar Parsifal.

Sólo estaban previstas dos funciones de este título. La primera función tuvo lugar ayer.

La crónica de lo que pasó la tendréis mañana por la tarde a más tardar. Os puedo adelantar que, a pesar de la cancelación de René Pape, la función fue de excepción.





Fidelio, UDL

10 09 2008

Fidelio fue el primer título del fin de semana en el que hice doblete con Barenboim en el podio de la orquesta. Se notaba cierta excitación entre el madrugador público que desde más de media hora antes iba aproximándose a la entrada del UDL.

Todavía no estoy segura de que si se debía al buen tiempo o que todos teníamos ganas de escuchar la orquesta dirigida por Barenboim. Sería, seguramente, más lo último porque cuando apareció en el foso, que está bastante hundido, todos estiramos el cuello para verle la cara al maestro.

En la obertura comprendí que había valido la pena el viaje, me gustó muchó cómo la interpretó la orquesta. También me gustaron los jóvenes intérpretes de Marzellina, Sylvia Schwarz, y Jaquino, Florian Hoffman. Sylvia Schwarz, joven soprano española, cantó muy bien y con mucha seguridad el aria inicial de la ópera, que arrancó los primeros aplausos del público.

El bajo Christof Fischesser, como Rocco, y Hanno Müller-Brachmann, como Don Pizarro también fueron destacables. Muy bien también Falk Struckmann en el corto papel de Don Fernando.

Otro de los grandes atractivos era poder escuchar al tenor sudafricano Johan Botha, que ya escuchamos en el GTL como Calaf en la temporada inaugural. La verdad es que estuvo francamente bien, aunque hubo un par de cosillas que me hicieron sufrir un poquito, y aquí quizá sí perdamos algo respecto al Fidelio del GTL del próximo Mayo que contará con Clifton Forbis e Ian Story como Florestan.

Waltraud Meier interpretó a Leonore. Se trata de un papel que no acaba de ajustarse a su vocalidad ya que las partes agudas su voz sufre. Hay que decir que las resuelve bien pero que, me parece, no acaba de sentirse muy cómoda. Creo que en este papel tendremos más suerte con Karita Mattila en el Fidelio del GTL.

Foto: UDL

La producción no me molestó especialmente pero es un tanto desafortunada en la escena de la cárcel donde al final Florestan y Leonore acaban metidos en el agujero que hace las veces de celda.

La producción también tiene aciertos, uno de ellos es la escena final donde el coro se repartió por el teatro. Los hombres en los laterales de la platea, cerca del escenario y las mujeres en el primer piso, cerca del escenario y en el centro, con lo que la escena adquiría un efecto sonoro tridemensional que la hacía más intensa si cabe.

Al final grandes ovaciones para todos los cantantes, especialmente para la Meier, que además de los aplausos y bravos recibió el pataleo aprobatorio de todo el teatro. Más apalusos cuando aparaeció toda la orquesta sobre el escenario junto a Barenboim. Un lujo de función.





Lo que nos dejó el verano (1)

2 09 2008

Mientras que en los grandes festivales de verano, donde los precios de las butacas de platea no bajan de 300€, se pasean señoras trajeadas y señores en esmoquin, como por ejemplo en Salzburgo, hay otros sitios donde los festivales son más distendidos.

Como muestra el Ravello Festival, en la costa amalfitana italiana. El festival es veterano ya que se inició en 1953 en honor de Richard Wagner. Ravello ha sido históricamente un destino popular entre artistas, músicos y escritores. Wagner fue uno de los visitantes ilustres de Ravello, donde encontró la inspiración para Parsifal.

El pasado 11 de Agosto el festival contaba con la participación de la orquesta West-Eastern Divan bajo la dirección de Daniel Barenboim en un programa dedicado íntegramente a Wagner.

Veamos Liebstod (16 min.) de Tristan und Isolde interpretada por una espléndida Waltraud Meier en uno de sus papeles emblemáticos. Barenboim quizá sea uno de los mejores directores de Wagner de la actualidad. Cuando se le ve dirigir y se ve la atención de los jóvenes intérpretes que siguen en todo momento sus indicaciones se entiende que los resultados sean excelentes.

Perdonad algunas deficiencias de la grabación, atribuibles a la retransmisión de Arte.

Ver Meier como Isolde.





Die Walküre, #109

1 06 2008

La segunda función de Die Walküre mejoró respecto a la nefasta impresión que causó en la función anterior. Esto tuvo como consecuencia que el primer acto fue aún mejor, si cabe que el del día anterior. Incluso Plácido Domingo tenía más empuje y dejo ir un Wälse! Wälse! que nos dejó sin respiración, mucho más valiente y más conseguido. Tanto Waltraud Meier como René Pape estuvieron igual de bien. El primer acto se cerró con una gran ovación. El público estaba tocando el cielo.

Jane Henschel, como Fricka, se mantuvo al mismo nivel. Alan Held no consiguió convencernos de que estábamos ante un dios capaz de decidir si un hombre debía morir o vivir. Evelyn Herlitzius esta vez consiguió hacer una mejor entrada en escena, desde el punto de vista vocal. Esta cantante tiene un problema de emisión de agudos, nada limpios, que afean su canto.

Las ocho Valquirias mejoraron su rendimiento respecto del día anterior gracias a un ritmo algo más vivo impuesto desde el podio por Sebastian Weigle. De todas maneras la cabalgata todavía acusaba una lentitud que no se corresponde a lo que se espera de este pasaje.

Resumiendo aunque el primer acto nos puediera llevar a pensar que la dirección musical y la orquesta había mejorando respecto a la función anterior el paso de los actos sólo evidenció una leve mejora en la cabalgata de las Valquiria y al final una escena del encanto del fuego que me inspiró bien poco.

Los grandes triunfadores de la noche los solistas del primer acto: Domingo, Meier y Pape.

Lo extraño y digno de mención se produjo al final del último acto donde pasó algo inexplicable que nunca me había pasado antes.

¿Qué le falta a esta foto de los saludos finales de Die Walküre de ayer? ¿No hizo bien su trabajo la regidora del GTL? El motivo de esta desaparición no lo sabemos todavía. Finalmente apareció con ropa de calle.

Actuialización: Vianant nos comenta que Domingo, que estaba cenando fuera del teatro, no oyó la llamada de la regidora que le convocaba a salir para los saludos

La pregunta del millón ahora es ¿cuándo volverá Domingo al GTL?





Domingo & Meier cantan Wagner

31 05 2008

Plácido Domingo debutó el papel de Siegmund en Diciembre de 1992 en la Wiener Staatsoper junto a Waltraud Meier como Sieglinde. Está disponible un vídeo de no muy buena calidad que lo atestigua.

Lo más pasmoso del Siegmund de Domingo es que el que le oímos el miércoles es prácticamente igual a pesar de los años transcurridos.

Veamos a los dos intérpretes en un vídeo de mejor calidad procedente de La Scala de 1994 dirigidos por Riccardo Muti en la escena Siegmund heiss ich.

Vídeo de rmm413b.

Tuve suerte al comprar una segunda entrada para poder ver Die Walküre hoy. Ver en escena a estos grandes intérpretes, y más si sumamos a René Pape, es un privilegio. Esperemos que la orquesta mejore respecto a la pasada función.

De todas formas lo mejor de la función de hoy seguro que será la compañía de los amigos que han venido de lejos para disfrutar de esta Die Walküre.





Die Walküre, #107

29 05 2008

Ayer noche había gran expectación con esta Die Walküre ya que podría ser una de las últimas actuaciones de Plácido Domingo en el GTL. Además el reparto contaba también con otros dos grandes atractivos, Waltraud Meier como Sieglinde y René Pape como Hunding.

Aunque estaba anunciado como versión concierto la orquesta estaba en el foso y en los dos primeros actos tres sillas, en el tercer acto eran diez, ocupaban el escenario con la pantalla de madera típica de los recitales en el GTL. Esta distribución consiguió, creo yo, que oyéramos muy claramente las voces de todos los intérpretes y que en lugar de que estuvieran estáticos en escena hubiera cierto dinamismo dramático.

La Meier, Domingo y Pape nos ofrecieron un primer acto de ensueño desde el punto de vista vocal. Domingo, a sus años, nos ofreció un Siegmund espectacular, no sé de dónde sacó fuerzas para el papel. La Meier, en un papel mucho más agradecido que Isolde, consigue sacar lo mejor de sí como Sieglinde. Y qué decir de Pape, que queremos oírlo más, en cualquier otro papel más largo, que como Hunding nos supo a poco.

Ni que decir tiene que estos tres artistas ponían el listón muy alto para el resto y que iba a costar que destacaran aunque fuera un poco. Jane Henschel cumplió como Fricka mejor de lo que me esperaba. Alan Held como Wotan y Evelyn Herlitzius como Brünnhilde fueron de menos a más. La Herlitzius tiene una interesante voz y cumplió con creces como Brünnhilde, especialmente en el tercer acto. Las ocho valquirias cumplieron sobradamente.

Lo peor de la noche fué la orquesta que nos ofreció una lectura simplista y plana de la partitura, con los metales dando la nota y poniéndose en evidencia. La cabalgata de las Walkirias fue de lo peor que he escuchado en el GTL. La orquesta impidió que disfrutáramos de una Die WalKüre de excepción pero ello no quita que ésta quede en el recuerdo por el excepcional primer acto.

Al final ovación para los intérpretes vocales y abucheos para la orquesta. Habrá que ver si el próximo sábado puede haber mejoras en la orquesta.

Sigue habiendo impresentables que no apagan sus teléfonos móviles ni sus alarmas aunque se lo pidan por megafonía.

Se notó que el público asistente era wagneriano de pro, la ración de toses habituales en el GTL se redujo a la mínima expresión, cosa que se agradece un montón.

Actualización: El próximo sábado 31 a las 20:00h Die Walküre será retransmitida en directo por Radio Clásica, Radio Nacional de España, y Catalunya Música. Ver Retransmisiones.

Ver Die Walküre, #109.





Isolda y Tristán en el Teatro Real

30 01 2008
El pasado domingo asistí a una función de Tristan und Isolde en el Teatro Real. Con ello cubría el cupo de las funciones que había definido como imprescindibles cuando se presentó la temporada del Teatro Real el pasado Abril.
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Muchas veces se ha comentado que el público del Teatro Real adolece de cierta frialdad. Lo único que puedo decir es que tanto en la función de Tancredi a la que asistí el pasado Diciembre el público fué generoso en sus apalusos y que en la función del pasado domingo consiguió que toda la platea se pusiese en pie ovacionando a los intérpretes. Está claro que cuando lo que se ofrece es de gran altura el público del Teatro Real responde con calor.

A pesar de estar agotadas las localidades, prácticamente desde el mismo día en que se pusieron a la venta, conseguí una localidad patio de butacas desde la cual disfruté de un gran Wagner desde el punto de vista vocal.

La ventaja de estar sentada en una butaca de patio es que se tiene una estupenda visión del escenario. Otra ventaja, que algunos podrían considerar desventaja, es que la densa orquestación de Wagner se siente en la mismísima planta de los pies y en todo el cuerpo, aunque durante breves momentos noté reverberaciones. Estas sensaciones hacen vivir la partitura más intensamente.

La producción de Lluís Pasqual me pareció interesante en el primer acto pero me pareció que iba de más a menos en los siguientes actos. Pasqual utiliza distintas épocas en cada uno de los actos para remarcar el carácter eterno del amor de Tristan und Isolde. El primer acto, situado intuimos en un ambiente medieval, que transcurre en la cubierta de un barco de la que el públco sólo ve la proa, me pareció muy logrado desde el punto de vista estético. El mar plateado parecía tener vida, un cielo nuboso y gris presagiaba un futuro incierto.

El segundo acto transcurre en el siglo XIX, los elementos que componen la escena son unos árboles y una cama que se intuye. Lo peor de esta escena es el movimiento de los árboles, que se llegaron a atascar generando ruidos molestos, creo que aportan poco a la escena. En este acto aparecen los primeros fallos de dirección de escena, a mi entender, porque la aparición del rey Marke y su escena pierden toda la intensidad teatral que merecen.

El tercer acto transcurre, en lo que me ha parecido, a finales del siglo XX. La acción transcurre en una especie de sanatorio. Pasqual nos presenta a Tristán como un desquiciado en lugar de un herido que delira en sus últimos momentos.

El reparto de esta función estaba compuesto por un reparto de grandes cantantes wagnerianos. De la Isolde de Waltraud Meier poco podemos decir, su interpretación de Isolda es conmovedora y resuelve brillantemente su parte vocal. Para el público estuvo claro que Isolde fué superior al Tristan de Robert Dean Smith, que aunque tuvo una actuación muy loable palideció al lado del resto del elenco. René Pape, al que escuchaba por pirmera vez, como el rey Marke me pareció brillante. Uno voz muy bonita y una presencia escénica que se desaprovecha en esta producción. Mihoko Fujimura, como Brangäne, fué solvente pero su voz no me parece adecuada para el papel. Alan Titus, como Kurwenal, continua teniendo una voz potente pero falta de frescura, más constatable al lado de Pape.

La orquesta dirigida por López Cobos me pareció correcta aunque en algunos momentos sólo me daba cuenta de que se trataba de Wagner únicamente por la densidad orquestal no porque la orquesta reflejara un espíritu wagneriano.

El público en pie ovacionó a los intérpretes en cada final de acto. Al final de la representación la ovación, con gran parte del patio de butacas en pie, fué impresionante. La gran triunfadora de la noche fué, sin duda, Waltraut Meier.

Una gran noche operísitca y wagneriana, en lo vocal, y una gran satisfacción por haber podido escuchar a la Meier y a Pape. Ambos me han creado grandes expectativas para la Die Walküre que interpretarán el próximo mayo junto a Plácido Domingo. Esperaré con impaciencia hasta que esto ocurra, creo que será muy interesante a pesar de que la tengamos que ver en versión concierto.