Parsifal, UDL

parsifal

El pasado viernes, 6 de Marzo, tuvo lugar la primera función de Parsifal en la UDL. Después de saber que René Pape se caía del cartel me confortó saber que el papel de Gurnemanz recaía sobre el bajo finés Matti Salminen.

Antes que nada decir que una de las razones principales para el desplazamiento a Berlín para el Parsifal inicialmente previsto no fue sólo el impresionante reparto, inicialmente sin Plácido Domingo, también influyó la presencia en el podio de Daniel Barenboim.

A mi entender Daniel Barenboim es el director que, en la actualidad, mejor dirige Wagner. Digo esto sin haber tenido el gusto de haber escuchado en directo a Christian Thielemann, pero es que ir a Bayreuth me parece un sacrificio demasiado grande teniendo Berlín con la Staatskapelle y Barenboim a tiro de piedra.

Creo que la crónica de esta función debe iniciarse comentado la dirección de orquesta de Barenboim. El preludio del primer acto ya me dejó clavada en la silla y con la piel de gallina. La música del preludio es etérea y además había que sumar la conjunción de la orquesta siguiendo la batuta de Barenboim.

Los metales sostenían las notas como un solo hombre sin desfallecer en ningún momento. Los silencios marcados por el maestro añadían dramatismo y la audiencia, cómplice, escuchaba sin pestañear, concentrada en la música, consciente de que estaba disfrutando de un Wagner de excepción en lo músical. Tal era la concentración del público que al final se produjo un largo silencio de recogimiento antes de aplaudir.

Como  no podía ser menos Barenboim y la Staatskapelle fueron braveados por el público al inicio del segundo y tercer actos.

Los cantantes también estuvieron a gran altura. Matti Salminen estuvo muy bien como Gurnemanz. La verdad es que no noté ningún problema en los agudos. Hanno Müller-Brachmann, como Amfortas, y Andreas Bauer, como Titurel, estuvieron muy bien en sus respectivos papeles.

Waltraud Meier fue una Kundry convincente. Rodeada por cantantes todos muy altos, Plácido Domingo incluso parecía más bajo de lo habitual, parecía incluso más frágil y más vulnerable. Estuvo muy bien en el segundo acto en su vano intento de seducir a Parsifal.

Plácido Domingo como Parsifal nos volvió a mostrar su estupenda voz central que en el tercer acto, al ser la parte más aguda, más heroica, se mostró insuficiente. Quizá lo más flojo, aun sin estar mal, fue su escena con Kundry del segundo acto. Las muchachas flor del segundo acto también estuvieron muy bien.

Durante toda la función apareció la concha del apuntador, me hizo sospechar que estaba allí para Domingo que tuvo algunos problemillas con la letra de la ópera.

La producción de Bernd Eichinger, que usa muchos elementos propios del cine, como las proyecciones que se usan durante toda la función, me gustó. En ella cada acto se situa en épocas diferentes denotando el avance del tiempo. En algo debió inspirarse Lluís Pasqual cuando concibió su producción de Tristán e Isolda de la pasada temporada del Teatro Real. Personalmente me quedo con el original.

Al final ovaciones, bravos y pataleos para todos los protagonistas con todo el teatro en pie. Será una noche difícil de olvidar.

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Publicado el 8 marzo 2009 en General y etiquetado en , , , , , . Guarda el enlace permanente. 17 comentarios.

  1. Y de los currywurst y donner kebabs no tienes nada que decir, Mei? je,je,je

    • Mr. Ripley, del donner kebab sólo puedo decir que no me lo pude acabar, demasiado para mí… Tú te lo comiste enterito, después de las 5 horas y media ya tocaba… Encantada de compartir el post-Parsifal contigo…

      PS: No hay cosa más berlinesa que un currywurst…

  2. Papagena, Fedora y Carlos, la verdad es que fue una función excelente… gracias por compartirla…

    Titus, habrá que ver si se puedo ecuchar algún dia a Thielemann, no lo descarto… 🙂

    Olympia, el que vaig escoltar divendres certament va ser tota una experiència musical…

  3. Mei,
    Se’t veu feliç, i me’n alegro, de la teva estada parsifaliana a Berlín. Jo no he sentit mai en directe a Barenboim dirigint Wagner però l’he escoltat en cedé i sé el prestigi que els wagnerians li atorgueu. Vaig veure un concert de Wagner a l’Auditori dirigit per Lorin Maazel -segur que tu també hi ères- i és de les vegades que m’he sentit més a prop del compositor alemany.
    En Matti Salminen m’agrada molt, la Waltraud també i d’en Plácido Domingo en valoro el que es mereix, que és molt, però no hi sintonitzo.
    Gràcies pel “report”.

  4. FUE MÁGICOOOOOOOOO!!!! Barenboim es un DIOS, si le hubiera visto esa noche a la salida me habría arrojado a sus pies directamente, pero qué maravilla!!! qué sonido!!! qué silencios!!! pura poesía, se me salía el alma por la boca. No lo olvidaré jamás, consiguió un ambiente casi sagrado, tuvo al teatro en vilo… y esa orquesta, qué perfección, qué éxtasis!!! Síndrome de Stendhal absoluto. Wagnerianos todos: buscad a Barenboim!!! Merece la pena. Creo que por una vez no exagero, pues gente muy experta en el teutón salió esa noche sobre la misma nube que yo. Le amo, le adoro, le veneroooooo!!!! aún más que antes de ir (que ya era). Mágico, mágico.

    Y Plácido, especialmente conmovedor, aparte de con su voz hermosísima y de una potencia sobrenatural después de tantos años… en el tercer acto, con su pelo propio plateado, su intervención tuvo, para mí, un aroma a despedida del papel que lo convirtió en aún más emotivo… El resto inmensos, desde la Diosa Meier al gigante Salminen. Qué barbaridad.

    En fin, una noche, como le dije a algún parroquiano wagnerófilo vía sms, de esas por las que merece la pena vivir. Gracias a todos los que la hicieron posible.

    P.S. El extra en los pasillos del teatro y en las calles berlinesas con la China dueña del blog y algunos de los arriba comentantes tampoco fue moco de pavo…

  5. Escogiste de maravilla ,celebro que disfrutaras de esta experiencia catárquica!Por cierto me gusta mucho Waltraud Meier y es una pena que el Liceu sea uno de los escasos grandes teatros de opera del mundo que no le ha visto ni Isolde ni Kundry….

  6. Gracias Mei. La verdad es que fuen una noche imborrable. Poder escuchar Wagner en la UDL, con Barenboim dirigiendo y con un reparto como el del otro día es todo un lujo. ¡Cómo sonaba la orquesta!. Es de resaltar también la casi absoluta ausencia de toses o ruidos a lo largo de toda la extensa noche, a peasr de que, como dices, hacía un frío de espanto. Me gustó el silencio de respeto y recogimiento que se prolongó durante varios segundos al finalizar el primer y tercer acto. Al final, toda la sala en pie.

  7. Tienes razón, wimsey, me he dejado a Klingsor, interpretado por Christof Fischesser, estuvo muy bien en la primera escena del segundo acto…

  8. Yo creo que ni Thielemann podría dirigir un Tristan como el de Barenboim, ni Barenboim un anillo como el de Thielemann. Afinidad personal de uno y otro con distintas obras, supongo. En Parsifal, pues habría que escucharlos a ambos para decidir. Me alegro de que pudieses escuchar a uno de los dos, al menos.

  9. Hace un tiempo planifiqué una escapada a Berlín para ver este Parsifal, luego hubo problemas y me quedé sin entradas. Como he estado toda la semana con gripe, casi mejor… aunque siento habérmelo perdido.

    Me alegro mucho que Salminen esté mejor de voz que en sus funciones del Met como Marke. Y por cierto, no has hablado de Klingsor…

  10. Es verdad, Fedora… A ver qué nos deparará Barenboim la próxima temporada…

    Esta temporada queda todavía Lohengrin pero los precios prohibitivos de la Festtage me impiden repetir el mes que viene en Berlín… 😦

  11. Yo tambien estuve alli y me sumo a todo lo explicado. Noche inolvidable por la mágia wagneriana que se creo en el teatro. Te quedas con ganas de más.

  12. Claro que Barenboim es muy grande en los dramas musicales y en el festival escénico. Posiblemente su mayor logro sea el Tristan, aún recuerdo el scalígero de la pasada temporada…

    Otra cosa serán sus prestaciones en las óperas románticas del de Leipzig.

    Gracias por darnos envidia.

  13. Pues sí, Joaquim, la verdad es que me lo pasé muy bien… Mereció la pena aguantar el frío berlinés porque en el interior del teatro había mucho calor wagneriano para compensarlo con creces…

    Veremos qué nos deparará la próxima temporada de la UDL…

  14. ¡Por fin!
    Gracias Mei, se nota que lo pasaste en grande.
    Ciertamente Barenboim lleva mucho tiempo haciendo Wagner y es uno de los grandes de verdad. No sé si el mejor, pero allí arriba al “lado de” seguramente.
    Imagínate que envidia, ese permanente combate musical, estético e ideológico que tienen los berlineses con Thieleman en un teatro y Barenboim en otro.
    Los solistas ya forman parte de los repartos que dentro de unos años se mencionaran como referenciales. Nos falta un poco de perspectiva para darnos cuenta de lo que significa Waltraud Meier, Matti Salminen y Plácido Domingo, pero todo llegará y tú podrás decir YO ESTUVE ALLÍ.

  1. Pingback: DOMINGO, MEIER i BARENBOIM a BERLIN (09/03/2009) « IN FERNEM LAND

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