Gerhaher canta Schoeck

Empezaré el año con lo que he estado escuchando los últimos días de 2009, el nuevo disco del barítono alemán Christian Gerhaher.

A Gerhaher tuve la oportunidad de escucharle en el Tannhäuser madrileño de la pasada temporada y me causó una muy buena impresión.

El ciclo de canciones Notturno del compositor suizo Othmar Schoeck, con acompañamiento de cuarteto me ha parecido conmovedor y la interpretación de Gerhaher la de un gran liederista, cosa de la que ya tenía constancia.

Escuchemos a Gerhaher acompañado por el Rosamunde Quartett interpretando el primer moviento del ciclo, Ruhig (tranquilo) (17 m., 35 s.).

Ver Gerhaher canta Mahler y Gerhaher canta Schubert.

Anuncios

Publicado el 1 enero 2010 en Discos y etiquetado en , . Guarda el enlace permanente. 6 comentarios.

  1. Gracias, Mei, por lo menos me hago una idea, aunque un tanto borrosa.

    • Bueno, de momento esto es lo que he encontrado… A ver si consigo algo más concreto…

      Creo que también intentaré dar un repaso a sus óperas, ya veremos si tengo tiempo…

  2. Una bonita música para empezar el año menos estresados.
    Mis mejores deseos para ti también.

  3. Una obra que no conocía, es preciosa. Lástima no tener el texto para saber qué dice. Feliz 2010.

    • Maac, no dispongo de la letra de la obra, intentaré conseguirla…

      De momento corto y pego sobre el comentario de la obra aparecido en la revista mensual de Diverdi cuando apareció el disco:

      “De los diez textos puestos en música en Notturno, distribuidos de modo irregular a lo largo de su decurso –cuatro en el extenso primer movimiento, uno en cada uno de los tres siguientes y tres en el final–, los nueve primeros son poemas de Nikolaus Lenau (1802-1850). El mayor poeta romántico austriaco, autor de un Fausto que inspiraría entre otros al Liszt de los Mephisto Walzer y del fragmentario Don Juan que inmortalizaría musicalmente Richard Strauss, llevó una vida desarraigada (llegó a establecerse en los E.E.U.U. en 1832 para regresar, frustrado y desengañado del esperado paraíso, al cabo de un año) y falleció en un asilo para alienados cercano a Viena. Su poesía, transida de un pesimismo existencial que canta la soledad y lo efímero de toda relación amorosa, y en la que la naturaleza es fiel reflejo de los estados del alma, fue continua fuente de inspiración para Schoeck, desde su opus 2 de 1903 hasta el citado testamento artístico de 1955.

      En Notturno Schoeck organiza los textos de Lenau para narrar una peripecia espiritual que sucesivamente transita por los más diversos estados de ánimo, de la pintura del amor y el matrimonio a la tristeza de la inevitable separación, de la pesadilla nocturna a la evocación de un desolado ocaso de otoño; pero decadencia y muerte son también fermento de cambio y renovación: tras un canto (un poco a lo Das Lied von der Erde) a la bebida y la soledad, el epílogo de Keller resuelve todo dilema y sufrimiento en la aspiración del alma a una paz eterna, disuelta en los espacios siderales.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: