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Brownlee & Terfel cantan Bizet

La semana pasada en el Royal Festival Hall del South Bank tuvieron lugar cuatro conciertos, en días consecutivos, conocidos como BrynFest. con el bajo barítono galés Bryn Terfel como estrella. El primer concierto estuvo dedicadoa la edad de oro de Broadway, el segundo a la ópera y los dos siguientes para promocionar la cultura musical galesa.

Del segundo concierto os dejo con el primer bis de la noche el dúo Au fond du temple saint de la ópera Les Pêcheurs de Perles de Bizet. Le acompaña Lawrence Brownlee y la Orquesta de la Welsh National Opera dirigidos por Gareth Jones.

La Cenerentola, BSO

El pasado domingo tuvo lugar la última función de La Cenerentola en la Bayersiche Staatsoper fuera del Festival de Ópera de verano. El mes que viene habrá un par de funciones más pero con la excusa de que se trata del Festival de Ópera los precios aumentan.


Foto: Bayerische Staatsoper

Había varios motivos para acercarse a Múnich y diusfrutar de Rossini. El primer motivo era que Joyce DiDonato volvía a retomar el papel de Angelina que creo que no lo había cantando desde que lo cantó en el GTL junto a Juan Diego Flórez. El segundo era que el tenor era Larry Brownlee al que ya tenía ganas de escuchar en un teatro de ópera. La tercera era que el barítono italiano Corbelli, una garantía para el papel de Don Magnifico. El cuarto era la clásica producción de Ponnelle. Como no podía ser menos las entradas estban agotadas.

La verdad es que a pesar del asiento que me había adjudicado la taquilla de la BSO, un lateral del centro del tercer rang, con una visibilidad un tanto escasa para el precio pagado, pasé una tarde agradable.

Joyce DiDonato dejó constancia de que éste es uno de sus papeles preferidos y que domina de principio a fin. Sigue con el dominio de la coloratura, creo que ahora controla mucho mejor la respiración, y escucharla en ese papel es un gusto. No noté problemas con los graves, aunque no sonaron contundentes tampoco los noté forzados. A su voz un tanto asopranada de modo no se le puede pedir mayor rotundidad, si se busca eso habrá que buscar otras mezzosopranos. Con estas cualidades sólo puedo decir que cosechó un éxito en la escena final de la ópera.

Larry Brownlee estuvo muy bien como Don Ramiro. Sus agudos son más que suficientes aunque en esta ópera el lucimiento del tenor es un tanto reducido, sólo tiene un aria de compromiso en el segundo acto. Su voz no tiene la brillantez en el agudo de Juan Diego Flórez pero su registro grave es más consistente que el de éste. Su tamaño de voz es más que suficiente, yo le pude escuchar perfectamente desde el tercer rang que ya es bastante arriba.

Alessandro Corbelli compuso un Don Magnifico magistral, como no podía ser menos. Su control de la respiración le permite recitar esas parrafadas rossinianas sin defallecer y entendiéndosele todo. Corbelli es un lujo en cualquier obra rossiniana.

Nikolay Borchev como Dandini estuvo correcto pero con un registro grave un tanto corto. El resto del reparto estuvo bien aunque me pareció superior el que pudimos escuchar en el GTL la temporada 2007-2008, cómo pasa el tiempo.

Al final grandes ovaciones especialmente para Joyce DiDonato, Larry Brownlee y Alessandro Corbelli que consiguieron la aprobación del público con el pataleo típico de la casa.

Lawrence Brownlee, Victoria Eugenia

Tenía muchas ganas de escuchar a Lawrence Brownlee, el que fuera un recital era una ventaja porque permite apreciar mejor la voz del cantante y lo que es capaz de hacer con ella, de forma que estuve en San Sebastián el domingo 28 para el recital que cerraba los conciertos del Victoria Eugenia, dentro de la Quincena Musical Donostiarra.

Foto: Diario de Noticias de Gipuzkoa / Ainara Garcia

Brownlee presentaba un programa ecléctico que empezaba con Mozart para acabar con espirituales negros, entremedias lieder de Listz, canciones de Duparc y romanzas de Verdi. Demasiado ecléctico a mi entender, además parte de las piezas interpretadas eran transcripciones para piano y voz de la versión original para orquesta con lo que se ha perdido parte del brillo de estas piezas que no suenan igual sólo para piano.

Brownlee, que por cierto iba con una férula en el pie izquierdo, algo renqueante, empezó con el aria de Mozart, incialmente para orquesta, Misero! O sogno aura che intorno spiri, con sentimiento y fraseando muy bien en italiano.

Después han seguido Tres sonetos de Pretarca de Franz Liszt, lo que más me ha gustado del programa, yo diría que ha sido lo mejor del programa de esta noche. Brownlee ha resuelto muy bien las dificultades en los agudos que presentaban estas piezas.

La primera parte ha finalizado con cinco canciones de Duparc, Chanson triste, Extase, La Manoir de Rosemunde, Soupir y Phidylé. Estas canciones me han parecido menos brillantes que los lieder de Liszt, en parte debido a que alguna de las canciones, Phildylé, ha puesto a prueba el registro grave de Brownlee.

La segunda parte ha empezado bastante bien con las romanzas de Verdi, Ad una estella, Il tramonto y Lo spazzacamino, con la vuelta al italiano.

El público ha aplaudido todas las piezas sin respetar los bloques temáticos lo que ha supuesto un problema en la Cantata de John Carter, con la que ha continuado la segunda parte, que de esta forma ha perdido su entidad como tal. Brownlee ha tenido un pequeño lapsus en la letra que ha corregido rápidamente.

Han seguido tres espirituales negros de Henry Thacker Burleight, Ev’ry time I feel the spirit, Deep River y Sometimes I feel like a motherless child, quizá lo más soso del programa, y seguidamente el programa ha finalizado con Witness de Hall Johnson, otro espiritual negro con más ritmo que los anteriores.

El tenor ha estado muy bien acompañado al piano por Giulio Zappa, muy pendiente del cantante y muy expresivo.

Al final del programa el público ha ovacionado con ganas al tenor estadounidense y éste ha dejado tres propinas. La primera Ah, mes amis, quel jour de fête… Pour mon âme de La fille du régiment, que ha cantado de forma impecable. Después la romanza Rondine al nido de Vincenzo de Crescenzo, cantada con mucha expresividad. Para acabar Je crois entendre encore de Les pêcheurs de perles, quizá lo mejor del recital, que ha conseguido poner al público del Victoria Eugenia aplaudiendo de pie y dar por finalizado el recital.

Os dejo con un vídeo con los Sonetos de Pretrarca de Franz Liszt de los recitales de Rosenblatt, en Londres, del año pasado.

Vídeo de .