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Der Freischütz

Foto: Efe

Es una lástima que después de 23 años sin reponerse Der Freischütz en el GTL este título sea de los más flojo visto esta temporada.

La producción de Konwtschny es para olvidar, se empeña en infantilizar un cuento romántico con un punto gótico. Al final lo que vemos parece como el dibujo de un niño donde falto de detalle, en las antípodas del romanticismo, ¿puede ser un niño romántico?

A mi entender la cosa no funciona y menos si se empeñan en ofrecer la versión completa con todos los diálogos, no es lo más adecuado para un público no alemán.

En cuanto al reparto mucho mejor ellos que ellas. Petra-Maria Schnitzer ha resultado una Agathe insuficiente. Ofèlia Sala se defiende como Ännchen porque el papel no tiene la tesitura pero su voz no tiene la proyección de antes.

A destacar el estado vocal de Matti Salminen, como el ermitaño, con una voz que pese a su edad está todavía bastante fresca. Albert Dohmen, como Kaspar, sigue con su  voz rotunda y en los diálogos declamó con voz profundísima. Christofer Ventris, que substituía a Peter Seiffert y que me gustó como Parsifal, parecía menos cómodo en el papel de Max, a pesar de todo estuvo bien.

El coro cantó muy bien, como siempre, y la orquesta, bajo la dirección de Michael Boder, empezó un poco desajustada al principio al final sonó bastante cohesionada aunque no llegó a la emoción en los momentos cumbre de la ópera.

Muchos sitios vacíos en la función de esta tarde, parece que este título está pinchando en taquilla, una lástima pero a veces hay razones de peso para que esto ocurra.

Die Meistersinger von Nürnberg, #76

Con la función de ayer, fuera de abono, finalizaba la tanda de funciones de Die Meistersinger von Nürnberg. Me interesaba comprobar la evolución de la función después de seis funciones.

El mayor cambió, a mejor, se notó en la orquesta. Sonó más nítida en la obertura y con los metales más entonados en general. Quizá los ensayos programados no son suficientes para encarar con garantías las primeras funciones.  La asistencia a los estrenos de algunos títulos del GTL puede ser desaconsejable por lo que respecta a la orquesta.

Las diferencia en cuanto a lo vocal respecto a la función previa a la que asistí, y comenté, a finales Abril, sólo destacar que los cantantes, en general, se  mostraron más seguros en sus papeles.

A Véronique Gens se la vió más segura y cómoda en el papel, que debutaba en el GTL. Albert Dohmen se dosificó mejor de forma que en el tercer acto llegó hasta el final sin cansancio excesivo. A Robert Dean Smith se le escuchó un poco más suelto que en la función anterior. Sólo Reinhard Hagen, como Veit Pogner, demostró unas vacilaciones en el primer acto para superarlas en sus siguientes intervenciones.

Al final grandes ovaciones, con pataleo incluido, para todos, incluída la orquesta y el coro. La mayor ovación de la noche se la llevó, merecidamente, Dohmen que tuvo que volver a salir una vez se corrió el telón de los saludos finales. Ante la inisitencia de los aplausos del público volvió a salir a saludar todo el reparto.

La verdad es que me alegro de haber repetido la función. Una función fuera de abono parece que es la garantía para que no haya toses y otros ruiditos que tenemos que soportar estoicamente durante las funciones de abono. Una cuestión que parece que no tiene solución a corto plazo.

Ver Die Meistersinger von Nürnberg y Die Meistersinger von Nürnberg, #76.

Die Meistersinger von Nürnberg, #72

El pasado domingo asistí a la tercera función de Die Meistersinger von Nürnberg de la que ya hice un comentario inicial a raíz del ensayo general.

Creo que por lo visto y oído el domingo se puede afirmar que Die Meistersinger von Nürnberg será uno de los grandes títulos de esta temporada, principalmente debido al excelente reparto vocal con el que se ha presentado en el GTL.

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Foto: GTL

Si la ópera tiene algo que la distingue de otros géneros son las voces y aquí han estado a gran nivel. Incluso la debutante en el papel de Eva, Véronique Gens, que podría ofrecer algunas dudas en cuanto a su idoneidad, no desentonó junto a un excelente Albert Dohmen, como Hans Sachs, que aguantó sin pestañear bien hasta el final de esta larguísima ópera.

Robert Dean Smith, al que escuché la temporada pasada del Real como Tristán, también fue un excelente Walther, cantó muy bien aunque a veces su voz parecía un poco justa para un teatro de las dimensiones del GTL. Bo Skovhus, como Beckmesser, también estuvo bien, quizá en una de sus mejores interpretaciones en el GTL.

Muy bien también la otra pareja del reparto, David y Magdalene, interpretados por Nobert Ernst y Stella Gregorian, que sustituía a la inicialmente anunciada Nino Surguladze.

La orquesta fue de menos a más. Los primeros compases del preludio sonaron mates y como emborronada, aunque sonaba bastante mejor que en el ensayo general. La verdad es que, aparte de alguna pifia del viento, el mejor acto fue el tercero donde es posible ofrecer una versión más lírica que en el fondo es la visión en la que parece estar interesado en ofrecer Sebastian Weigle.

La orquesta del GTL es una de las mejor pagadas del estado español. En estas circunstancias es lamentable que deba maquillarse la orquesta con incorporaciones de músicos de otras orquestas, por ejemplo la Filarmónica de Berlín. El coro, por el contrario, estuvo muy bien, siguiendo su buena marcha.

La producción de Claus Guth me pareció buena. Consigue que el movimiento escénico encaje a la perfección con la escenografía. Algunas ideas pueden ser discutibles, por ejemplo la escena de la noche de San Juan donde quizá se magnifica la violencia del  libreto, pero en general me ha gustado. Personalmente la prefiero a la insulsa producción de El Holandés Errante de Rigola de hace un par de temporadas.

Claus Guth da muestras de que conoce bien la ópera. Destaca con la ayuda de proyecciones los momentos que podrían considerarse clave en la obra. Subraya los distintos niveles de la obra, más o menos acertadamente, y consigue que mantengamos el interés en lo que ocurre en el escenario.

La verdad es que las 6 horas, con descansos incluídos, de Wagner merecieron la pena. Me ha parecido de lo más satisfactorio de lo que llevamos de temporada.

Ver Die Meistersinger von Nürnberg, #76.