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Faust, ROH

El pasado domingo se estrenaba Faust en la ROH, en el inusual horario de las tres de la tarde, con un teatro lleno hasta la bandera.

Vittorio Grigolo fue un Faust bastante convincente pero su interpretación no llegó a impactarme tanto como en el su debut en la ROH como Des Grieux en Manon de hace dos temporadas.
Grigolo es un buen cantante, hizo unas medias voces y pianos bonitos pero a veces parece que se impone el tenor al cantante y pierde un poco el norte. Así y todo despertó un gran entusiasmo entre el público del Covent Garden.

Angela Gheorghiu, como Marguerite, estuvo bastante centrada pero en este papel se apreciaron las carencias y virtudes de su voz. El registro agudo está intacto, alcanza las notas altas sin problemas y sin vibratto, pero el registro grave, que nunca ha sido su punto fuerte, es más débil, declamado más que cantado, con el consiguiente cambio de color. A pesar de todo estuvo muy bien en la escena final.

Foto: ROH / Catherine Ashmore

Tanto Grigolo como la Gheorghiu estuvieron muy bien en sus dúos, mostrando mucha complicidad.

René Pape, como Méphistophélès, fue, a mi entender, el que estuvo mejor de todo el reparto. Su registro homogéneo le permitió interpretar al diablo sin fisuras. Así lo entendió el público que le brindó una gran ovación al final de la función.

Foto: ROH / Catherine Ashmore

Pape estuvo espectacular en el cuarto acto vestido de mujer, aunque debo confesar que estuvo un poco torpe en el manejo del abanico.

Foto: ROH / Catherine Ashmore

Dmitri Hvorostovsky, como Valentin, me pareció bastante discreto en este papel. A pesar de ello cantaba en casa y el público del Covent Garden fue generoso con sus aplausos al final de la función.

Michele Losier, como Siebel, estuvo bien en el papel, pero no lo suficiente para conservarlo en la memoria. Carole Wilson, como Martha Schwerlein, resultó convincente y divertida en su escena con Méphistophélès.

La orquesta sonó brillante bajo la batuta de Evelino Pidó, cosa que era bastante imprevisible después de haber presenciado el ensayo general el pasado jueves.

Al final el Faust resultó brillante a pesar de algunas de las carencias de la pareja protagonista. La producción de McVicar es efectiva aunque el día del estreno algunos de los efectos de escena no funcionaran. Espero que en la retransmisión en cines todo funcione a la perfección.

La función de Faust de ayer se retransmitió por Radio 3 de la BBC y la grabación es accesible durante una semana.

El próximo 28 de Septiembre se retransmitirá la función en directo en cines.

Fidelio, Les Arts

El pasado miércoles estuve en Valencia y pude conseguir una entrada de «último minuto» para asistir a la única función de Fidelio con la presencia de Jonas Kaufmann, al que no pudimos ver en Barcelona, debido a  un fuerte resfriado se canceló el recital.

Muchos aficionados avisados hicieron también el viaje hasta Valencia a para escuchar en directo al mediático tenor alemán. Y no salieron decepcionados, ni mucho menos, de la función. Kaufmann, con su saber hacer, consiguió convencer a los aficionados más reticentes.

El Gott! del inicio del segundo acto, aunque se inció un tanto titubeante, se fue ensanchando hasta alcanzar un buen volumen. Consiguió una cerrada ovación. En el resto de su intervención fue irreprochable. A pesar de que la falta de ensayos era evidente consiguió que su dúo con Jennifer Wilson, O namenlose Freude!, sonara conjuntado.

Jennifer Wilson con unos agudos fáciles y grandes, aunque algo metálicos, y con un registro grave un poco flojo, compuso una Leonora-Fidelio, un tanto plana para mi gusto. Así y todo sus agudos sedujeron al público que la aplaudió su Abscheulicher! Wo eilst du hin? … Komm, Hoffnung, lass den letzten Stern.

También fue destacable Stephen Milling, como Roco, aportó al papel contundencia y rotundidad con su registro grave y grande.

Más decepcionante fue Yevgueni Nikitin, como Pizarro, con un registro grave un poco corto para el papel.

Estuvieron bien en sus papeles Sandra Trattnigg, como Marzelline, Karl-Michael Ebnet, como Jaquino y Robert Lloyd, como Don Fernando.

Más impresionante estuvo la Orquestra de la Comunitat Valenciana que nunca defrauda y menos bajo la batuta de Zubin Mehta. Si bien en el primer acto se le notó poco vibrante en el segundo acto la orquesta sonó más vivaz. También en la obertura Leonora no. 3, que el público asistente premió con una larga ovación.

El Cor de la Generalitat Valenciana que estuvo muy bien en los dos coros, el de los prisioneros del primer acto, O welche Lust, y en el del segundo acto, Heil sei dem Tag!

Al final grandes ovaciones para todos y el público saliendo muy satisfecho de la función. La verdad es que los valencianos están de suerte por poder disfrutar de funciones como ésta.

Götterdämerung, Les Arts

El pasado sábado se inauguraba el II Festival del Mediterrani con la última jornada del Anillo de los Nibelungos, Götterdämerung. Un título que a pesar de todos los atractivos que presentaba, puesta en escena de La Fura y dirección musical de Zubin Mehta, no llegó a llenar la sala.

Esta temporada he escuchado bastante Wagner en muchos sitios, Tristan und Isolde y Parsifal en Berlín, Tannhäuser en Madrid y Die Meistersinger von Nürnberg en Barcelona. Las partituras de Wagner son exigentes con la orquesta, demandan una mano firme que las dirija.

Uno sabe que no habrá problemas cuando se va a Berlín a escuchar a la Staatskapelle bajo la dirección de Berenboim. Lo mismo ocurrió en Valencia, a excepción de breves titubeos del metal, donde la orquesta dirigida por Mehta nos evitó sufrir, lo que ya es de por sí un mérito.

La puesta en escena de La Fura emplea unos recursos visuales que inundan el escenario reforzando el mensaje de la ópera. En el prólogo y el primer acto consiguen que el escenario se engrandezca y la experiencia escénica llegue a ser menos plana y más corpórea, más 3D. El problema es que esta grandilocuencia escénica deja a los intérpretes en un segundo plano quedando su interpretación escénica reducida a la mínima expresión.

En el segundo y el tercer actos la grandilocuencia escénica pierde potencia y, por ejemplo, en la escena de inmolación de Brünnhilde la vemos alejarse, montada en su caballo, hacia las alturas con lo que la inmolación pierde, a mi entender, todo su efecto.

En cuanto a los cantantes decir que las tres nornas del principio me parecieron poco homogéneas, especialmente la segunda norna.

Jennifer Wilson, como Brünnhilde estuvo muy inspirada, especialmente en el segundo acto. Es una soprano que es capaz de cantar los agudos de la partitura sin desfallecer y que se la oiga perfectamente, quizá su registro grave no es tan bueno.

Lance Ryan, como Siegfried, me pareció correcto. Tiene una voz grande pero su línea de canto es discutible pero es lo que hay.

Matti Salminen nos ofreció un excelente Hagen. Cantó con autoridad su parte, aunque en el segundo acto tuvo un pequeño bache. De hecho fué uno de los más aclamados al final.

No me gustó Raif Lukas como Gunther, con una voz de excesivo vibrato. Elisabete Matos me pareció bien como Gutrune. En cambio Catherine Wyn-Rogers no estuvo nada entonada como Waltraute. Bien Franz-Josep Kapellmann como Alberich.

Al final grandes ovaciones para la orquesta y especialmente para Salminen y la Wilson. Los responsables de la puesta en escena recibieron una tibia acogida.

En taquilla, el mismo sábado, las entradas se vendían con un 50% de descuento. Os recomendiendo el post España y la cultura «Wallpaper*» subvencionada de Juan Freire.

Ver las crónicas de Titus, Atticus y Joaquim.